Kafka en la orilla

Kafka en la orilla, de Haruki MurakamiResumen

Kafka Tamura, como se hace llamar él mismo, es un chaval que decide fugarse de su casa el día de su decimoquinto cumpleaños. Se fuga huyendo de su única familia, su padre, y de la maldición que un día le lanzó: matarás a tu padre y te acostarás con tu madre y con tu hermana, como el propio Edipo. Pero a Kafka le costará deshacerse de ese destino, porque aunque animado por el chico llamado Cuervo como su propia conciencia, acaban sucediendo cosas que escapan de su voluntad.

Durante su fuga hacia Takamatsu conoce a Sakura, una chica 6 años mayor que él, y que le ayudará durante uno de los extraños sucesos que le suceden después de llegar a esa ciudad:  de repente, Kafka despierta con las manos manchadas de sangre cerca de un santuario sintoísta después de haber perdido el sentido y sin saber lo que ha ocurrido durante las horas previas a esta pérdida de conciencia. Este hecho inexplicable será el punto de unión con la historia de Nakata, el otro personaje protagonista de la historia.

Kafka acaba pasando gran parte de su escapada en la biblioteca privada de los Kómura, donde conocerá a Oshima y a la señora Saeki, rodeado de libros y de recuerdos.

Nakata es un hombre de edad madura, que vive solo en un apartamento en el distrito de Nakano gracias a un subsidio del señor gobernador, y que según el mismo se define: Nakata es tonto y no es inteligente. Un extraño suceso le ocurrió a Nakata cuando era pequeño, y le produjo esta pérdida de inteligencia y le impidió volver a leer o escribir. Esto limitaba las posibilidades de Nakata, pero este se conforma con su vida tranquila y se dedica a buscar gatos perdidos, porque Nakata tiene la habilidad de poder hablar con los gatos.

En una de las búsquedas que le es encargada a Nakata, se topa con el señor Johnie Walken, al que por la sucesión de los hechos se ve obligado a matarle. Esto provoca que Nakata tenga que huir y que su calmada vida tome un camino inesperado, tratando de llevar a cabo una misión que no conoce de antemano, y que va descubriendo con cada nuevo paso que va dando.

Crítica

Este es el primer libro de Haruki Murakami que pasa por mis manos, y la verdad es que siento que es una verdadera suerte que así sea. Por un lado, porque he disfrutado muchísimo con su lectura, y por tanto ha sido un acierto, pero sobre todo porque sé que me quedan muchísimos títulos y muchas horas acompañadas de los títulos de este autor para seguir disfrutando.

Kafka en la orilla me ha parecido una lectura cautivadora, de principio a fin, escrita para lectores con ganas de pensar, sin desvelar todos los misterios que se producen en la obra, y donde el principal protagonista son los sentimientos. La esperanza, el deseo, el sufrimiento, el amor o la soledad están perfectamente descritos por este autor japonés, que mezcla las historias de gatos con conversaciones sobre literatura o música clásica. Las metáforas de la vida te transportan a los sueños de los protagonistas, a los mundos paralelos que se mezclan para confusión de los protagonistas y del lector, y donde la trama pierde importancia para centrarse en cada una de las personas que mezclan parte de sus vidas con los demás.