Martes con mi viejo profesor

Resumen

Mitch Albom es un periodista deportivo, que dedica prácticamente todo su tiempo a trabajar, trabajar y trabajar. Está rodeado de celebridades, y por tanto rodeado de riqueza y materialismo, que le contagia y le hace olvidar los ideales y principios que tuvo de jóven y que pensó que nunca abandonaría. Un día, viendo el programa Nightline en la televisión, aparece su antiguo profesor Morrie Schwartz de la Universidad de Brandeis, y esta visión le conmociona porque le estaban haciendo una entrevista en la que Morrie narraba lo cercano que está de su muerte y como se enfrenta a ella, porque sufre la enfermedad de ELA, Esclerosis Lateral Amiotrófica.

Morrie fue el profesor de Mitch en la Universidad, pero no solo fue su profesor. Mitch se matriculó en todas las asignaturas que impartía Morrie, y su relación se estrechó tanto que incluso quedaban aparte de las clases para hablar sobre temas de la vida. Morrie era un profesor de Sociología, pero no era un profesor tradicional, no se conformaba con impartir los temarios tradicionales, sino que intentaba impregnar a sus alumnos de las cosas importantes de la vida, alejándose del materialismo y dando especial importancia a temas como el amor, la responsabilidad, la familia, la espiritualidad, …

Ahora le quedaba poco tiempo de vida a Morrie, y poco a poco Mitch decidió compartir parte de su tiempo con él. Empezaron con la última asignatura que le impartiría el entrenador a Mitch, pero esta asignatura era la más importante de todas, consistía en hablar sobre el sentido de la vida, y se impartía todos los Martes, porque ellos eran hombres de Martes. Las lecciones de Morrie eran sobre el amor, sobre llevar todas las emociones hasta el final, el dinero, la pareja, la religión, la familia… y la felicidad.

Crítica

Me ha parecido un libro extraordinario, de muy fácil lectura pero muy profundo a la vez. Te involucra en la situación de Morrie, y te hace reflexionar sobre las cosas de la vida que realmente tienen importancia, que en muchas ocasiones dejamos de lado. Te hace reflexionar sobre la vida, sobre la muerte, y sobre como afrontar la proximidad de la muerte y la situación de cada uno. Te hace reflexionar acerca las cosas que habría que disfrutar durante el tiempo que tengamos, sobre los sentimientos humanos, sobre la influencia que la cultura ejerce sobre nuestra personalidad, …

Un excelente descubrimiento de Mitch Albom, Tuesdays with Morrie, que se merece una relectura y la lectura de algún otro libro del autor.

Ciclo de la puerta de la muerte

Buff, qué decir de esta colección, la verdad es que me suscita sentimientos muy variados. Comencé a leerlo por recomendaciones que había leído por la web y por los autores (Margaret Weis y Tracy Hickman), pero no se si debí haberlo hecho. Recuerdo cuando empecé a leer el primer libro (Ala de Dragon), estuve a punto de dejar de leerlo cuando llevaba 4 o 5 paginas pero la verdad es que odio dejar los libros a medias y creo que nunca lo he llegado a hacer, aunque la verdad es que dan ganas muchas veces.

El caso es que empecé a leerlo y desde el principio parecía un libro para niños pequeños simplemente por el vocabulario utilizado por los gegs (garda en lugar de guarda, seoría por señoría, ….), muchas descripciones, muy lento y muy pocas cosas interesantes, pero como he dicho seguí leyéndolo hasta que lo acabé. Lo que ocurre es que esta colección esta compuesta por 7 libros y al igual que no me gusta dejar un libro a medias tampoco me gusta dejar una colección a medias.


Ala de Dragón
La estrella de los elfos
El mar de fuego
El mago de la serpiente
La mano del caos
En el laberinto
La séptima puerta

Ya he terminado de leer la colección entera, y que puedo decir… el tercero (El Mar de fuego) quizá fue el que mas me enganchó hasta ese momento y consiguió captar mi atención y ponerle un poco de emoción a las historias, aunque después de tres libros ya era hora. El cuarto (El Mago de la Serpiente) fue un poco mas flojo que el tercero pero mejor que los dos primeros, y los tres últimos (La mano del caos, En el laberinto y La Séptima Puerta) un poco mejor que los anteriores, ya que confluyen las historias relatadas en los 4 primeros, y empiezan a entenderse algunas cosas, pero la verdad es que ninguno consiguió engancharme de verdad.

De haber sabido el resultado, seguro que no habría empezado a leérmelos nunca, en fin, una decepción. Y eso que hay gente a la que le encanta esta colección, a que sí Fernando? 😉