El valle de los caballos

Resumen

Segunda parte de El clan del oso cavernario, dentro de la saga de Los hijos de la Tierra. En esta segunda parte, la autora narra la vida de Ayla después de verse obligada a abandonar el clan, porque la declararon muerta. Ayla inicia un camino en busca de “los otros”, pero no consigue encontrarlos y se establece en una cueva donde aprenderá y mejorará sus habilidades para sobrevivir. Permanece varios años en esa cueva sin encontrar a ninguna persona, recolectando y cazando para protegerse del invierno, pero comparte sus mejores momento con Bebé, una cría de león cavernario que salvó de que se lo comieran las hienas y una pequeña yegua (Whinney), hija de una de sus piezas cazadas.

En paralelo, conocemos la historia de Jondalar y Thonolan, dos hermanos de la tribu Zelandonii que deciden emprender un viaje hacia el norte para disfrutar nuevas experiencias, y conocer otras tribús. Después de varias aventuras con los Ramudoi/Sharamudoi, Jondalar y Thonolan acaban en la cueva de Bebé, el león cavernario ya crecido y que se ha emancipado de Ayla, que mata a Thonolan y hiere gravemente a Jondalar. Pero Ayla consigue salvarle de Bebé, le lleva a su cueva y le cura todas sus heridas.

Cuando Jondalar se recupera, comienza la primera relación de Ayla con uno de los otros, una relación nada fácil porque Ayla no sabe hablar, por los prejuicios de Jondalar sobre los cabezas chatas (el Clan) y por las diferentes formas de expresarse y comunicarse de ambos…

Crítica

La primera mitad del libro me ha parecido un poco plana, con un desarrollo muy lento aunque con numerosos detalles que te mantienen enganchado en la lectura. Desde la mitad del libro, la historia recupera la frescura y desarrollo del primer libro, y mantiene el nivel. Cuando pueda, retomaré esta serie para seguir con la tercera parte: Los cazadores de mamuts.