Un mundo feliz

Resumen

Año 632 después de Ford, una sociedad completamente feliz, donde toda la sociedad convive en armonía y felicidad, no existe la guerra, la violencia, las enfermedades, … donde ni siquiera la vejez y la muerte suponen un problema para la sociedad, que conlleva esta situación con total normalidad, sin ningún sufrimiento. Todo el mundo tiene una función en la sociedad, dependiendo de su clase social (Alpha, Beta, Gamma, Delta o Epsilon), y todas las personas son completamente felices de su condición, nadie aspira a mejorar su nivel de vida, nadie aspira a otros recursos más que a los que la sociedad le ofrece.

¿Y cómo es posible esta sociedad? Pues porque para conseguir este estado, han tenido que renunciar a la familia, la ciencia, la literatura, la religión, la filosofía y sobre todo a la …. libertad de elección. Pero ¿cómo pueden ser felices renunciando a todas estas cosas? Pues porque no son conscientes de esta renuncia, toda su vida está condicionada desde el momento de nacer y casi todos ellos pasan toda su vida sin ser conscientes del estado en el que viven.

Desde el momento de su creación, en el Centro de Incubación y Condicionamiento, donde los niños nacen en probetas, pasando por un proceso totalmente controlado donde se define su futuro destino, a qué clase pertenecerá y qué físico tendrá. Y desde que nacen se les condiciona mediante diversos procesos, como la hipnopedia, que consiste en la repetición de frases miles de veces mientras duermen, y de esta forma son condicionados para el resto de sus vidas.

Por supuesto, también cuentan con soma, una especie de droga que les hace superar las posibles crisis que puedan tener.

Crítica

Aldous Huxley publicó este libro por primera vez en 1932, y casi 80 años después, el trasfondo de este libro tiene la misma vigencia que entonces. Al estilo del 1984 de George Orwell se nos presenta un mundo aparentemente utópico, pero que en realidad no lo es, porque la principal esencia del ser humano no está presente, la libertad. El mundo que describe Huxley tiene muchas cosas en común con nuestra vida diaria, y en muchos casos cabría la posibilidad de plantearse hasta qué punto nosotros no estamos también condicionados por nuestra sociedad, y no somos totalmente libres a causa de ello.

Un estupendo libro para reflexionar, sin duda.