El nombre de la rosa

El nombre de la rosaResumen
Durante el siglo XIV dos monjes franciscanos (Guillermo y su discípulo Adso) viajan a una abadía benedictina en Italia, que cuenta con una de las bibliotecas más famosas y completas de la época. El objetivo de su visita consiste en organizar una reunión entre los delegados del Papa Juan XXII y los líderes de la orden franciscana, para tratar la corriente de pobreza que promueve una rama de esta orden. La sombra de la herejía se cierne sobre esta orden a causa de este conflicto, y esta reunión trata de acabar con él.

Pero la celebración de esta reunión se ve alterada por una serie de hechos que comienzan poco antes de la llegada de Guillermo y Adso. Varios monjes mueren bajo extrañas circunstancias y le encargan a Guillermo la investigación de los hechos, ya que antiguamente había ocupado el cargo de insquisidor y era conocido por ser un hombre perspicaz e inteligente. Las muertes se van sucediendo, y varios monjes relacionan estos hechos con un pasaje del Apocalipsis.

Durante la investigación, descubren que la biblioteca es un lugar clave para explicar los hechos y tratan de acceder a ella pese a las prohibiciones y a la dificultad de entrar y poder orientarse dentro de ella. Varios personajes se ven involucrados en la investigación y en la sucesión de los hechos, pero sin que quede clara su relación con los mismos: Jorge de Burgos un anciano ciego y muy sabio, Malaquías el bibliotecario, Berengario el ayudante del bibliotecario, Abbone el Abad del Monasterio, Alinardo el monje más anciano de la abadía, …

Finalmente se descrubren los hechos después de varias muertes más, y se descubre al culpable, su relación con la biblioteca y con un libro en especial: la segunda parte de La poética de Aristóteles.

Crítica
Adquirí este libro por las recomendaciones como uno de los mejores libros de la historia, pero la verdad es que lo compré sin saber la temática a la que pertenecía. Si lo hubiera hecho, probablemente no lo había comprado, porque no me llaman la atención las historias relacionadas con la Iglesia de la Edad Media, que tanto proliferan y tanto éxito tienen últimamente.

La lectura es agradable y sencilla, narrada por uno de sus protagonistas (Adso de Melk) pero el argumento no me ha resultado demasiado interesante, como imaginé en cuanto empecé a leer. La narrativa es bastante buena, aunque hay algunas descripciones muy extensas que probablemente se podía haber ahorrado. Además, tiene bastantes citas y algunas conversaciones en latín, lo que puede generar algo de confusión para los que lo tenemos bastante olvidado, aunque no interfiere demasiado con el hilo principal.

En resumen, una novela histórica agradable de Umberto Eco pero sin nada que destaque especialmente.

Cita
El que acababa de hablar era un monje encorvado por el peso de los años, blanco como la nieve; no me refiero sólo al pelo sino también al rostro, y a las pupilas. Comprendí que era ciego. Aunque el cuerpo se encogía ya por el peso de la edad, la voz seguía siendo majestuosa, y los brazos y manos poderosos. Clavaba los ojos en nosotros como si nos estuviese viendo, y siempre, también en los días que siguieron, lo vi moverse y hablar como si aún poseyese el don de la vista. Pero el tono de la voz, en cambio, era el de alguien que sólo estuviese dotado del don de la profecía.